Movilización histórica de mineros

Movilización histórica de mineros:

 

EN DEFENSA DE LA MINERIA EL TRABAJO Y LA VIDA

 

 

Miles de trabajadores mineros desfilaron por las calles del cantón Camilo Ponce Enríquez, para demostrar unidad y expresar su voz de solidaridad, gratitud, defensa del trabajo digno y la vida, luego del desastre natural registrado en enero del 2012 en el sector minero de  Pueblo Nuevo- Bella Rica.

Las expresiones de gratitud y canto a la vida fueron notorias durante la marcha, y que se hicieron extensivas desde la dirigencia de la Cooperativa Minera Bella Rica, socios, operadores mineros, técnicos y demás colaboradores,  a toda la ciudadanía del cantón Camilo Ponce Enríquez y poblaciones del entorno,  como un reconocimiento vivo de gratitud por la solidaridad recibida durante el desastre, así como a las instituciones públicas de las provincias del Azuay y El Oro, y los representantes del Gobierno Nacional por su oportuna y ágil intervención en la gran tarea de superar la crisis que les mantuvo en vigilia durante la emergencia.

Han transcurrido casi 4 años de esta emergencia, de la que se ha recuperado un legado de lecciones y experiencias, que ha motivado a todo el distrito minero del cantón en coordinación con el Gobierno local y la Secretaría de Gestión de Riesgos, arbitrar todas las medidas de seguridad a través de los respectivos planes de gestión de riesgos de las diferentes áreas mineras, en los que se orienta actuar con agilidad y diligencia,  poniendo énfasis en el sentido común y humano para hacer frente a través de una coordinación efectiva con el COE (Comité de Operaciones Emergentes), tanto en el nivel provincial, como en lo cantonal, la intervención emergente en los diferentes sectores que requieran, por efectos de los embates de la naturaleza.

Superada la emergencia de Pueblo Nuevo, la marcha minera  que tuvo una connotación nacional, permitió demostrar que este sector con un alto nivel de organización y compromiso social,  no se preocupa únicamente de la producción, sino también de la parte humana, pero sobre todo, de un valor y aspecto fundamental, la gratitud, la solidaridad y la vida. Por ello, hoy que nos aprestamos a  enfrentar una nueva estación invernal, el compromiso de mantenernos preparados, atentos, unidos y solidarios, ante nuevos fenómenos naturales, en defensa de la actividad minera del cantón, de sus fuentes de trabajo y la vida, siempre será nuestra mayor fortaleza.